Investigadores cordobeses están desarrollando prótesis de bajo coste


Publicado originalmente en: http://www.opinno.com/es/investigadores-argentinos-estan-desarrollando-protesis-de-bajo-coste/

En febrero de 2011, DARPA (la Agencia de Proyectos de Investigación de Defensa Avanzada) presentó en público un sorprendente brazo robótico controlado directamente por el cerebro. Robocop ya no es solo una fantasía hollywoodiense, sino una realidad cercana que mejorará la calidad de vida de millones de personas. Unos meses después, desde el otro extremo del continente, los argentinos Aden Díaz Nocera y Diego Beltramone, del Laboratorio de Ingeniería de la Rehabilitación de la Universidad Nacional de Córdoba, presentaban ElectroMio Prótesis, un desarrollo que promete hacer de las últimas tecnologías biomédicas una realidad para los países pobres y emergentes.

“Lo que buscábamos era generar una prótesis robótica al alcance de nuestro mercado. Las piezas de ultima generación llegan [a la Argentina] a 80.000 dólares, un precio imposible para los sistemas de seguridad social” comenta Díaz Nocera. Y lo que lograron no fue menor: un brazo robotizado con seis grados de libertad, uno por cada dedo y otro por el codo, hecho con materiales y dispositivos presentes en el mercado local, por lo que el costo del prototipo apenas rayó los 2.500 dólares.

Pero ese solo fue el comienzo. El paso siguiente de los argentinos fue liberar el código de programación y diseño de dispositivos para la libre disposición de otros desarrolladores o de empresas que deseen mejorarlo o producirlo. Aseguran que el sistema es tan sencillo como para que hasta un particular pueda armarlo por su propia cuenta. Si bien el movimiento no es original, se suma a una tendencia que promete dejar huella en la industria de ingeniería biomédica. Ya en Estados Unidos, el proyecto Open Prosthetic ha seguido un camino similar, al punto de vincularse con la Fundacion Amistad y el Cuba-Rada Institute para trabajar con médicos cubanos y acercarse a las necesidades de países de menor de ingreso.

La tecnología no es la misma que la desarrollada por DARPA, sino que -como su nombre indica- sus movimientos son guiados por los músculos sanos del paciente, algo que ya ha sido ampliamente ensayado por la ingeniería biomédica, incluso por Microsoft Research junto a las universidades de Toronto y Washington para el desarrollo de interfaces hombre-computadora. Además, no requieren una intervención intrusiva en el paciente, uno de los parámetros que se fijaron en el proyecto.

El funcionamiento se basa en las pequeñas señales eléctricas que emiten los músculos al contraerse, las cuales son captadas por electrodos como los utilizados en electrocardiogramas; luego se amplifican por el sistema y se conectan a un conversor analógico-digital de un microcontrolador. Los movimientos son ejecutados por un sistema de servomotores y la fuerza es regulada por sensores ubicados en la punta de los dedos artificiales a fin de evitar roturas o deformaciones. A medida que el paciente domina más músculos de su cuerpo, la cantidad de movimientos que puede ordenar a su prótesis es mayor. Como esa tarea puede ser bastante trabajosa, en el Laboratorio de Rehabilitación también elaboraron para libre disposición del público Training System (TS) un sistema de entrenamiento mediante un feedback visual, que espeja la imagen del brazo sano y lo mueve de acuerdo a las contracciones ordenadas.

“Los grandes desafíos pendientes son definir la ecuación energía-fuerza, ya que a más fuerza menor duración de las baterías, y las terminaciones de diseño para que cada vez se acerque más a la imagen de un brazo sano”, adelanta Díaz Nocera confiando que la innovación abierta pueda traer una rápida solución.

Anuncios

Acerca de ciencia351

Periodista especializando en periodismo científico en la Universidad NAcional De Córdoba
Esta entrada fue publicada en Labs. Guarda el enlace permanente.